El quadern blau

El teatro que, sin querer, casi acabó con el catolicismo

Jesucristo se rebotó, corona de espinas en la cabeza, para repartir tortazos a derecha e izquierda, sin piedad. En el pueblo de Atella, de 3800 habitantes, en la región sureña italiana de Basilicata, hasta un blasfemo ha llegado a conseguir el papel de hijo de Dios en la Via Crucis. Ese año, la calle protestaba: “¿Cómo puede ser?”, gritaban. Nadie pensaba, pero, que se le acabaría la paciencia.

“Esta procesión es un teatro con tema religioso”, afirma Benedetto Carlucci, periodista y fundador de esta procesión de Jueves Santo en 1967. Hasta entonces, ningún pueblo de la región se había planteado convertir la religión en puro teatro, aunque la obligación de confesarse antes de hacerla no dejaba de tener un punto importante de formalidad religiosa. Continua llegint

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L’última batalla de Garibaldi

[Reportatge publicat a Nació Digital]

“Els humans som una espècie horrible”, etziba en Giancarlo, mentre arrufa les celles i em llança una mirada d’aprovació pel retrovisor. Roma, capital amenaçada per Estat Islàmic, porta uns dies d’estrès que es palpa al carrer. Les paranoies de paquets sospitosos s’apoderen de la ciutat i les entrades de metro estan plenes de policies de paisà, militars i algun policia de trànsit despistat que pregunta als passatgers si al final ha estat o no una falsa alarma.

El Toyota blanc segueix el seu curs entre el caos del trànsit romà. “Tant de bo tornéssim a ser una espècie d’instints. Com els lleons, que si es mengen les seves cries no és per assassins, sinó com a mètode de supervivència “, deixa anar el taxista. La comparació amb l’actualitat és tan atrevida que, de seguida, es grata la barba i afegeix: “Vull dir: pensar tant per a què serveix? Si tots arribéssim cansats a casa no hi hauria temps per pensar a posar una bomba al metro”. D’alguna manera intenta associar el pensament amb maldat, o amb el causant de conflictes que considera inútils.

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Rulos donde el martillo dijo adiós a la hoz

[Publicat a pàgina completa a La Vanguardia paper: 28 agost 2015]

En el número 17 de la calle boloñesa de Tibaldi ya no hay revoluciones. Me imagino al secretario del Partido Comunista Italiano de los 80, Achille Occhetto, de espesa melena canosa, cruzando la puerta del Fashion Mania, na sencilla peluquería de paredes blancas infinitas y armarios abarrotados de champúes. Cuatro chinos le atenderían, ansiosos por saber si está interesado en el corte de pelo de moda, de lados rapados y parte superior frondosa, por ocho miserables euros.

Sobre las cutres estanterías de aluminio, un póster de L’Oréal muestra a dos chicas y un chico exuberantes, en blanco y negro, que con una guitarra parecen celebrar lo que pasó allí 27 años antes. El muro de Berlín había caído y días después, Occhetto, con un traje para las grandes ocasiones, había dado el pistoletazo de salida a la svolta della Bolognina, debate que culminaría con el cambio del partido comunista más importante de Europa occidental hacia un partido socialdemócrata, el PD.

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Nomadelfia: El cielo en la Tierra

La debilidad humana por molestar es eterna y universal.

Un niño de 14 años, con media sonrisa esbozada en los labios, enfoca con el mando a distancia la pantalla del televisor, y lo apaga. Los ancianos que miran el telediario se miran extrañados entre sí y uno de ellos se levanta para volverlo a encender de nuevo. Así, repetidas veces, ante las risas contenidas de los hermanos.

– No somos perfectos, también hacemos cosas mal -, admite con cierto pudor uno de los padres de familia, mientras insta al hijo a parar con la broma.

La utopía se ha caído del cuarto piso en tan sólo un instante en la pequeña comunidad católica de Nomadelfia, en el sí de la Toscana, donde sus 300 habitantes viven, o intentan vivir, de acuerdo con el Evangelio desde 1947. A pesar de que desde sus 3 años, y cada día a las ocho de la mañana hasta las dos del mediodía, de lunes a viernes, a Giovanni le formen en la “bondad” y le alejen de influencias externas perversas, aún y con un sistema educativo propio consentido a partir del 1968 por el Ministerio de Educación, Giovanni ha apagado el televisor. Y varias veces.

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El voto que perdió Venecia

[Publicado el 20 de marzo de 2014 en Liberal.cat]

La región del Veneto nos ha dado la clave de cómo no se debe hacer un referéndum. Hasta mañana viernes, la región del Veneto está votando sobre la independencia en un referéndum no vinculante y organizado extraoficialmente con un mecanismo digital dudoso y que ha provocado escasa atención mediática.

Se ha oído hablar más bien poco. Seguramente, si no fuera por un reportaje en la televisión rusa, ningún medio, y menos la británica BBC, se habría hecho eco. En Italia ha habido mucho silencio, algo que desde el sector independentista se ha calificado duramente como una falta evidente “de la poca libertad de prensa”.

Sobre el referéndum en sí, Gianluca Busato, organizador principal de la convocatoria y líder del partido Indipendenza Veneta, explica que ha sido organizado desde una óptica transversal’ y fuera de los partidos políticos, un comité al que llaman Plebiscito.eu. El referéndum es esencialmente digital, aunque varias decenas de personas hayan puesto a disposición de la organización sus locales para que los que no tienen internet puedan ir a votar presencialmente. El resto debe de haber recibido un código personal en el buzón de su casa que permite emitir el voto en la web, y quien no lo tiene, yendo a la página y rellenando unos datos mínimos lo puede obtener.

Puedo decir que personas como mi padre de 75 años hasta el perro de mi hijo han hecho muchos kilómetros y horas en el coche conmigo para entregar los sobres con el código“, subraya emocionada Selena Veronese, otra de las organizadoras del referéndum. Desafortunadamente, la transparencia y la legitimidad de un referéndum que quiere involucrar a toda una región en un estado de ánimo determinado, por mucho que no sea vinculante, y por el que se han gastado dinero privado Veneto business, principalmente, que es una asociación de emprendedores pero también públicos,no está ni mucho menos asegurada.

De hecho, poniendo letras aleatorias, sin ningún esfuerzo y desde cualquier país se puede acabar participando en esta votación. Un referéndum donde no sólo se pide la cuestión de independencia sino que también el escenario posterior: si se quiere o no pertenecer a la UE, al euro y a la OTAN. Según Veronese, disponen de personas que filtran la spazzatura, spam. De momento pero, quién quiere, puede acabar recibiendo esto: Gentile Cittadino, gracias por haber votado en el Referéndum Digital por la Independencia del Veneto“.

Que no haya un mecanismo previo de comprobación en el propio formulario, lleva a preguntarse el porqué tendría que ser después y a cuestionarse si realmente un grupo de personas es capaz de revisar tantas votaciones como se supone que está habiendo y que a estas alturas ya llegan al millón. También Busato intenta remarcar que el sistema repele por sí solo los votos falsos’. El sistema informático es de generación superior“, justifica y añade: “Tenemos observadores internacionales que garantizan la transparencia”. Pero en cualquier caso, con unos mínimos conocimientos de informática y viendo el nivel de la página y también el propio hecho de que el formulario pida tan pocos datos como hace, choca.

A pesar de que cientos de personas hayan dedicado muchas horas de ilusión, gasolina para repartir los códigos, un boca a boca constante y una completa legitimidad de sus aspiraciones, la seriedad del mecanismo queda en entredicho y sube al grado de fraude en caso de que sea diseñado de manera expresa. Ante todo esto, personas como el periodista de Il Post, Davide de Luca, cuestionan los cientos de miles de votos que hasta ahora se han registrado. Nada menos que un millón setecientos mil (46% población) en un referéndum que se cerrará este viernes.

Ni yo lo sabía ni cuando llegué a casa mi madre lo sabía, que es del Veneto“, dice de Luca. Andrea Nicastro, corresponsal en Madrid por ilCorriere, en cambio, no se atreve a pronosticar y Busato, nervioso por la pregunta anterior, dice que a las decenas de locales donde han puesto SEGG, puntos electorales, ha habido mucha afluencia, con largas colas y que está seguro de que los datos que han dado representan una realidad.

A pesar de las deficiencias en la votación, hay que incidir en que según un sondeo del Instituto Robert Weber hecho 1.200 personas este año, existe una mayoría independentista en la región. El estudio revelaba que hasta dos tercios de la población del Veneto son favorables a la independencia de su territorio. Desafortunadamente para los independentistas venecianos, no parece que sea un dato que se traslade seriamente a la agenda política.

Según De Luca: El sentimiento veneciano existe, creen que son una parte productiva del país que no quiere que su dinero alimente la clase política corrupta del sur de Italia, pero cada vez que se intenta traducir ese sentimiento en una propuesta real de independencia de la región, fallisce, falla. Al fin y al cabo, la Lega ha estado muchos años en el gobierno regional ahora hará cuatro y no ha conseguido hacer nada y ahora muchos de los que votaron Lega ahora han votado Grillo, porque se ha entendido que al final el punto principal no es querer la independencia para que se sientan diferentes sino más que nada porque quieren una eficiencia ‘x’ y una clase política más correcta. Esto hace que cuando ven que la Lega no les puede dar pues cambian a Grillo sin problema”.

Andrea Nicastro en la misma línea asegura que los sondeos son extremadamente aleatorios” porque habría que saber qué quiere decir exactamente la independencia: Si en el sondeo escribes quieres separarte de los problemas de corrupción, de la mala vida, de Roma, todo el mundo dirá que sí, pero si supone tener menos peso en el mundo, dificultades en el mercado, en el comercio internacional, la cosa cambia”.

Hasta el año 2010 la región del Veneto había sido gobernada por partidos, normalmente el Forza Italia de Berlusconi, con unos programas que no contemplaban en ningún caso dar más autonomía a la región”, explica de Luca. Para el periodista de Il Post, la decadencia de Berlusconi explica la entrada al poder por primera vez de la Lega, un partido que de todos modos se encuentra ahora en grandes dificultades para la constatación de que es igual de corrupto que todos los demás”. Seguramente, entonces, el electorado había centrado su clamor en el voto que dice basta a la corrupción, semejante al discurso del movimiento de Grillo, los 5Stelle, y no precisamente por el discurso secesionista. Era el Cambiamos Italia, mandamos a casa a los corruptos porque nosotros en el norte somos mejores”, señala Nicastro. Por eso el periodista del Corriere también augura en un futuro próximo una fuga de votos hacia la formación del cómico.

Aquellos que hoy organizan el referéndum son los mismos representantes de partidos y asociaciones independentistas que nunca han conseguido obtener representación en las instituciones. Entre ellos el partido de Gianluca Busato (Plebiscito.eu), Indipendenza Veneta, que reivindica que: el motivo por el que no ha habido partidos independentistas con representación en estas últimas dos décadas se encuentra en el gran poder de que goza la partitocracia italiana que ocupa cada ámbito del Estado y para-Estado italiano y que no permite la emergencia de la idea independentista bajo la forma de partido político”. Otra de sus máximas exponentes, Selena Veronese, defiende que nunca han salido partidos netamente independentistas por culpa de los personalismos y egoísmos y añade que la gente históricamente ha preferido elegir por ideología derechaizquierda que no por el eje nacional. Ah, y las instituciones han estado siempre alejadas del pueblo“, dice Veronese para justificarse. Quizás el problema no esté en las instituciones, sino en el elector que vota un programa que no incorpora aquellos postulados de los que ahora se quejan de que no salgan adelante.

Entender las motivaciones del sentimiento independentista veneciano no es fácil. Periodistas como De Luca hablan de una voluntad de hacer que el sistema injusto de reparto económico a partir del cual el Sur se beneficiaría en exceso del norte, de una manera similar al caso catalán, pero sumando un grado más alto de corrupción relacionado con la mafia. Otros como Nicastro ponen el foco en el dialecto y la identidad local como claves para entender esta voluntad de secesión,y matiza: Pero no existe un fenómeno como tal El caso catalán es diferente, ha habido represión histórica y identidad conservada por la lengua, y ahora ha habido aprovechamiento de la identidad a nivel político. Pero en el Veneto no es eso”.

Busato, en cambio, hace una mezcla de todo ello para presentar el resultado final: Siempre se ha caracterizado como un desafío moral y cultural, pero está claro hoy que el factor socioeconómico es el catalizador y el turbo esencial para el logro de la independencia. “De hecho, el máximo exponente de independentismo cultural se dio a finales de los 90, con los llamados Serenissima, nombre que le dio los medios italianos al grupo de personas que entre el 8 y el 9 de mayo de 1997 ocupó la Piazza San Marco de Venecia y colgó la bandera veneta en lo alto del campanario, en un gesto independentista simbólico que causó mucha expectación mediática y del que aún mucha gente se acuerda.

Un gruppo di matti, un grupo de locos, sentencia De Luca cuando recuerda el episodio.

Acerca de la posibilidad de hacer un referéndum impulsado desde las instituciones,teniendo en cuenta que se tiene a uno, en teoría, declarado independentista en el frente de la región desde hace cuatro años, Luca Zaia, no debería ser un problema. Desgraciadamente Zaia ya aseguraba en 2012 que no se lo planteaba en ningún caso.

Siempre se ha hablado de imposibilidad legal y de la inutilidad del recogimiento de firmas desde la Lega Nord. Y ahora, con este referéndum hecho extraoficialmente, algunos dicen que Zaia lo ha apoyado y otros como por ejemplo Nicastro explican que se ha querido mantener al margen. Lo que sí es cierto es que el otro día el gobernador salía en los medios afirmando que si Catalunya la puede tener uno porque no el Veneto, e incluso se atrevía a marcar el 9-N catalán como fecha límite. Una jugada que el periodista De Luca califica como “mero interés electoralistaante unas europeas que están a la vuelta de la esquina.
Eso sí, las respuestas a Puede el Veneto decidir ser una república independienteno distan de lo que se dice aquí en España en el caso catalán. “No puede dividirse en pequeños trocitos el Estado italiano (…) La República italiana es indivisible, se encuentra en una parte de la Constitución que no puede ser modificada por ningún mecanismo. Los primeros artículos a los que hacen referencia no pueden ser modificados” o “es una estupidez ilegal que sólo sirve para llamar la atención”. Otros como el exsenador del PD, Stefano Ceccanti, ponen sobre la mesa todas aquellas preguntas de qué pasaría si un pueblo o comarca votara que no, dónde están los límites, que se considera unidad cultural, unicum, y qué no, pora ver quién puede decidir ser un Estado independiente.
Preguntando si todo este movimiento que no se acaba de traducir nunca en la agenda política y que lleva varios intentos de firmas y de presentaciones en las elecciones fallidos- puede contentarse conun federalismo, las respuestas llevan a entender que este nunca llegará, ni por la voluntad de una parte ni de la otra. Renzi no tiene dinero para ofrecer el federalismo. Y en todo caso, ¿por qué conformarse con eso cuando con menos esfuerzo se puede tener el mejor con la independencia? “,  argumenta Busato. Por otra parte, Andrea Nicastro dice que el federalismo es inviable: “Sólo conllevaría más facilidades a la hora de decidir secesionarse“.
Davide De Luca, reflexiona: “Es complicado. El gobierno de Berlusconi intentó hacer una reforma federalista pero no funcionó. No fue nunca aprobada. Hacer una reforma federalista en un territorio como Italia es muy difícil más si se tiene un gobierno débil e incapaz como el de Berlusconi, con un Parlamento incapaz de hacer algo así. Conlleva tener un gobierno fortísimo y no hacer nada más en 3 o 4 años y no estaba. Italia es un país que nace del modelo francés, hípercentralizado, y esto siempre ha sido así en Italia. Todos los impuestos están muy centralizados, se recaudan y entonces se reparte. Para ello, hacer una reforma requiere tiempo y gente con capacidad”.
Que los venecianos tengan capacidad y voluntad real para salir adelante con la independencia es algo que se debería empezar a ver claro a partir de mañana viernes, momento en el que saldrán los resultados de una votación que aún siendo dudosa y no vinculante, seguro que se hablará.